Vitamina C: todo lo que debes saber del mejor activo antiedad

A poco que a uno le guste la cosmética, sabrá que existen algunos activos dermatológicos top. Imbatibles. Eficaces. ¡Súper héroes cutáneos! De algunos, como el ácido hialurónico, ya hemos hablado aquí. Y ahora le toca el turno a la vitamina C, una de las moléculas antiedad más potentes que existen. Combate las manchas, unifica el tono, oxigena la piel y es antioxidante. ¿Alguien da más? Vamos a hacer un repaso corto de las bondades de la vitamina C pura y activa con la piel y son muchos:

1. Cual sargento, pone orden en los melanocitos y reduce la síntesis de melanina, lo que mejora el aspecto de la piel. Sin llegar a eliminar las manchas existentes, es excelente para controlar la aparición de nuevas manchas, y proporciona un tono más uniforme al cutis.

2. Es un extraordinario activo antioxidante, por lo que reduce notablemente el daño de los radicales libres, ¡un escudo de defensa para la piel! Se ha comprobado que mejorar los niveles de vitamina C y E en la piel mejora la resistencia de la piel a los rayos UV.

3. Estimula la regeneración de la vitamina E en la piel: juntas, son imbatibles en el Team AntiRadicales Libres. Esta conjunción disminuye la formación de los lipoperóxidos, que provocan envejecimiento cutáneo.

4. Aplaca y calma los procesos irritativos de la piel. El estrés, la contaminación, los tratamientos agresivos… generan inflamación a nivel celular que la vitamina C ayuda a calmar.

5. Ayuda a tener una piel más firme porque transforma la prolina en hidroxiprolina. Y de esta forma, estimula la producción de colágeno nuevo. Los fibroblastos dependen de la vitamina C para crear colágeno: sin ella, no hay firmeza y la flacidez se abre paso.

6. La vitamina C juega un papel importante en la diferenciación de los queratinocitos. Y ahora, lo traducimos al castellano: mejora la función barrera y la integridad de la capa más externa de la piel, la epidermis. En resumen, la fortalece y hace más resistente.

El resumen que importa

Que un cosmético tenga vitamina C no quiere decir que ofrezca los muchos y espectaculares beneficios que ésta tiene sobre la piel. Es importante elegir fórmulas que realmente tengan actividad dermatológica – y encontrar además la que más se adapta a nuestra piel, iniciando su uso siempre por la noche y, en caso de ser una fórmula muy intensa, usándola sólo cada tres noches, para luego ir aumentando de forma progresiva la frecuencia de uso.

Por cierto… si para alguien es fundamental esta vitamina es para los fumadores, puesto que la nicotina agota las reservas que de ella tenemos en la piel, lo que se traduce en un cutis más ahogado (le llegan menos nutrientes y menos oxígeno), más flácido (sin vitamina C, no producimos colágeno) y que cicatriza peor debido a esa falta de oxigenación.

 

 

ÚLTIMA HORA SALUD

POSTS POPULARES