Taxistas tendrán que adquirir vehículos eléctricos para participar en licitación de paraderos

La adquisición de vehículos eléctricos es uno de los principales requisitos para los gremios de taxistas interesados en la licitación de las ocho bermas (o paraderos de taxis, como los conocen) que se construyeron en el centro de Guayaquil.

En diciembre del 2018, la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) anunció la creación de los sitios destinados inicialmente para taxis legalizados -previa adjudicación- con miras a que disminuya la circulación vehicular en el sector y los pasajeros se acostumbren a buscar a las unidades en los lugares fijos establecidos.

Sin embargo, Andrés Roche, gerente general de la ATM, indicó ayer a EXPRESO que las bermas serían exclusivas para los automotores eléctricos; generando así una serie de inconformidades y dudas entre algunos taxistas.

La resolución tomó cuerpo a mediados de marzo, cuando se oficializó la circulación de los 20 buses eléctricos, la primera flota de ese tipo en el país. En esa ocasión, el alcalde Jaime Nebot anunció incentivos para la movilidad eléctrica masiva.

Además de la emisión anual de 26 toneladas de CO2, Roche dijo que la circulación en el mismo período de un taxi convencional representa $ 7.397 por combustible, de los cuales $ 1.623 son subsidiados por el Estado. “Con la tarifa eléctrica nocturna, el consumo anual será de $ 1.347, con un subsidio de $ 674, además cero contaminación”, agregó.

La compra del carro es la principal preocupación de los taxistas, pues un vehículo que funciona a combustible oscila los $ 18.000; y un eléctrico, $ 34.000.

El titular de la Unión de Taxistas del Guayas, George Mera, opinó que los valores no están al alcance de la mayoría de los choferes, ya que pagarán letras superiores a los 700 dólares durante 5 años. La única opción, añadió Mera, es el acceso a créditos blandos, “acompañado de un riguroso control contra los informales”.

El conductor Efraín Jara vio lejanas las posibilidades económicas para cambiarse por un carro eléctrico. Espera no ser marginados de los paraderos.

Para el experto en Tránsito, Pablo Cevallos, es ideal establecer prioridades en zonas conflictivas con el ecosistema, como es el centro de la ciudad. “Con los sitios para los eléctricos se apunta a una movilidad sostenible”, explicó. No cree que se margine a los carros a combustible.

El urbanista Héctor Hugo concordó en que primero se construyan las bermas antes de adquirir los modernos vehículos.

No obstante, para ciertos usuarios, este tipo de obra, que la consideran necesaria, no debió ser dirigida hacia carros que aún ni siquiera existen en la ciudad.

“Lo ideal sería que sea destinada a los taxis convencionales, a los que a uno le toca agarrarlos, incluso en medio de la calle o en semáforos cuando marcan la luz roja. Son ellos quienes lo necesitan”, sentencia el usuario Marco Argüello, quien labora en la avenida 9 de Octubre y Malecón.

Patricia Morante, arquitecta y quien habita también en el sector, opina de forma similar. Y es que si bien aprueba que se estén ejecutando labores ecoamigables, piensa que es vital priorizar el servicio que ahora utilizan. “Hay que ser realistas: los miles de taxis que aquí circulan no van a convertirse jamás en eléctricos. Esto toma tiempo”, piensa.

La ATM se reunió ayer con los representantes de la Unión de Taxistas, la Federación de Transportistas Urbanos del Guayas (Fetug) y Banecuador. El objetivo fue preparar el mecanismo para el financiamiento de los vehículos eléctricos. Las proyecciones son para 500 taxis y 300 buses que funcionan con energía.

La ATM calculó que su aliado estratégico culminará en tres meses la instalación del mobiliario y equipos en las bermas. A la reunión acudió Jorge Burbano, gerente de la automotriz BYD, quien sostuvo que en ese lapso podrían arribar desde China los primeros taxis eléctricos, siempre que el crédito se concrete pronto.

Fuente: Expreso

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