Taxis formales e informales brindan servicio en La Aurora y La Puntilla

Cientos de vehículos ofrecen el servicio de taxis en La Aurora (Daule) y La Puntilla (Samborondón) para cubrir la demanda que cada vez es mayor, debido al crecimiento residencial y comercial de esas zonas, pero el auge de este tipo de negocios que ofrecen carreras directas o compartidas (taxirruta) se da entre la irregularidad y preocupación entre los moradores por la falta de control de tarifas y calidad de servicio.

En ambos sectores operan unas 12 agrupaciones que no están regularizadas; 4 cooperativas; y 2 compañías, que funcionan cumpliendo todos los permisos respectivos. De los tres grupos hay taxis particulares (de colores), amarillos y amarillos con franja negra.

“El convencional amarillo funciona con red de comunicación por radio, las compañías (carro amarillo con franja negra) tienen tecnología”, dice Iván Lascano, gerente propietario de Iván Car, cooperativa con oficina en Buijo Histórico, desde el 2011, pero que ofrece sus servicios en La Aurora y La Puntilla desde el 2007.

Algunos taxistas de los grupos referidos dan el servicio mediante aplicaciones, otros llamada telefónica o vía WhatsApp. Las unidades de las compañías tienen servicios como tecnología GPS y sistema de rastreo satelital.

En su mayoría tienen como tarifa promedio para carrera mínima $ 2,50. Los costos de taxirruta varían dependiendo el destino. Para el ingreso a las etapas de Ciudad Celeste cuestan $0,30 y $0,50, y desde La Aurora hacia el centro de Guayaquil entre $2 y $2,50; laboran de lunes a domingos, en jornadas que en algunos casos es entre 18 y 24 horas.

La primera cooperativa en La Puntilla y La Aurora fue Primero de Octubre, lleva 22 años en Riocentro Entre Ríos y desde hace unos 5 años también está en Riocentro El Dorado. “Estamos desde cuando era de un piso Riocentro Ríos, eran tres unidades, nadie quería ir (porque las personas tenían vehículos), de ahí fueron implementando urbanizaciones y hubo más clientes. Una carrera costaba 10 sucres (moneda de entonces), ya cuando comenzó el dólar la tarifa fue de $1,50. En la actualidad la carrera mínima es de $2,50”, manifiesta Pedro Arana, presidente.

Comenta que tienen choferes con uniforme, carros limpios y aire acondicionado, y que a diario realizan entre 200 y 300 carreras.

Añade que algunas de las cooperativas que se crearon después de Primero de Octubre fueron fundadas por empleados que se separaron del grupo. Además en la actualidad se siguen agrupando otros taxistas.

Del proceso de regularización de los taxistas se encargan los Gobiernos Autónomos Descentralizados, es decir, los municipios, pero hasta el cierre de edición no recibimos una confirmación de entrevista, ni información sobre los requisitos que deben cumplir para la legalización, tampoco la cifra de los que ya tienen autorización para operar y quiénes están realizando el trámite.

Estuardo Mora, dirigente de Car Buijo, formado por 20 taxis particulares desde hace más de ocho años, comenta que realizan el proceso para constituirse legalmente, pero aunque están regularizados, son exigentes en la selección de los choferes y de los taxis, para dar más seguridad en el servicio para residentes y pasajeros de los taxirruta que ofrecen desde la vía de acceso a Ciudad Celeste hasta esa urbanización y el recinto Buijo Histórico.

“Se revisa no tener antecedentes penales, que tenga licencia actualizada, que su carro esté en buenas condiciones y que paguen una cuota” ,dice el taxista.

Explica que esperan que el Municipio realice un censo. “El sueño de nosotros es trabajar tranquilos y legales”, dice el dirigente que vive en Durán y desde hace unos diez años es taxista. Antes sembraba arroz cerca de Ciudad Celeste.

Otro de los grupos de taxistas que desea regularizarse es Autopet. Fue creado en mayo del 2015 y desde entonces opera en todo el sector de Samborondón, La Aurora y Guayaquil. El 40 % de los clientela son de Samborondón y La Aurora.

Los taxistas de Unicar también esperan obtener permiso legal. Ellos se estacionan en la zona de parquímetros, en Los Arcos y pagan el tiempo de parqueo. Según afirman lo hacen porque es la única forma de trabajar, de que los clientes los conozcan y los respeten (se sientan seguros), además porque necesitan de ese trabajo para alimentar a sus familias.

“Estamos queriendo legalizarnos, pero lo que pasa es que no hay la apertura del Municipio. Yo me quedé sin trabaja por reducción de personal de la empresa donde laboraba, pero realmente hay que jugárselas porque hay que llevar comida a la casa”, se lamenta uno de los conductores de Unicar.

En el sector también hay servicio de taxi para mascotas, a esto se dedica Autopety, propiedad de Evelyn Jumbo, quien también conduce taxi. Ella comenta que ha trasladado mascotas domésticas como perros y gatos, pero también tortugas, pavos reales, tigrillos. “Usualmente han ido a realizarse rayos X, también hemos trasladado venados, osos perezosos que han sido rescatados. Es desde el lugar donde nos indica el cliente, puede ser en su domicilio, escuelas caminas, hoteles, entre otros, también pueden ir los dueños de las mascotas en las unidades”, explica.

Si la mascota es dócil va suelta en la unidad con su respectiva correa, también los llevan en transportadores especiales por seguridad.

Debido a la competencia de taxistas informales, los miembros de cuatro compañías que tienen permiso de operación y que funcionan en el sector de La Aurora decidieron unirse hace cuatro meses para conformar un grupo al que denominan Taxi Seguro.

“Todo el grupo tiene 55 unidades, nos unimos para combatir la informalidad que perjudica en los ingresos. Los clientes no tienen dónde hacer reclamos en caso de pérdida de objetos”, explica Javier Yépez, de Tax Daule, una de las compañías.

Según la Comisión de Tránsito del Ecuador, en el 2019 en La Aurora se registraron 173 casos de taxistas retenidos por no estar regularizados, en el mismo año 116 en La Puntilla.

Malestar

Entre los residentes y usuarios hay diversos criterios. Guillermo Véliz, morador de la urbanización Villa Club, expone que ha observado a muchos taxistas informales que botan basura en la calle y comenta que además algunos tienen conductores que no conocen las rutas, usan GPS para guiarse y se pierden e incumplen con horarios acordados para recoger pasajeros.

Francisco Blásquez, morador de la urbanización Villa Real, opina que los taxis ejecutivos de La Puntilla “siempre han respondido a su hora con carros limpios y seguros”. “Los taxis de cooperativas ni se me ocurre llamarlos, ni en el peor de mis días. Algunos quisiéramos poder tener el derecho de elegir el medio de transporte que quisiéramos a la hora y lugar que necesitamos. Es obvio que me refiero a Uber y Cabify, el monopolio taxista debe acabar”, dice.

Janeth Cueva, habitante de Ciudad Celeste, expone que no está de acuerdo con los precios de los taxis de Samborondón, por eso prefiere los de La Aurora, que según afirma tienen mejor servicio y tarifa. “En los taxis de La Puntilla, por ejemplo, cuesta una carrera de $5 a $6 del Village a la urbanización Ciudad Celeste, los de La Aurora $4”, afirma.

Según una fuente del Distrito de Policía de Daule entre las quejas sobre los taxistas lo que más se registra en el sector de Daule son las disputas por los pasajeros, el año pasado se dieron ocho casos de contravención por escándalo.

Indica que no se han dado delitos como robos en taxis ni secuestro express en La Aurora o en La Puntilla.

“No tenemos ese tipo de delito en nuestro territorio”, afirmó Patricio Baquero, jefe del Distrito de Policía de Samborondón.

Fuente: El Universo 

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