Metro deja presupuesto «apretado» para la nueva alcaldía de Quito

¿Los USD 2 009 millones que cuesta el Metro de Quito dejarán a la próxima administración municipal con un presupuesto apretado?

La pregunta sale a flote en medio de un proceso de transición en el que el alcalde electo, Jorge Yunda, deberá inaugurar la obra más importante que se ha construido en la capital, y pagar los préstamos a las entidades que financiaron el proyecto. Para costear la obra, el Gobierno Nacional asumió USD 749 millones y el resto (el 70%) lo financió el Cabildo con prestamistas. El alcalde Mauricio Rodas dijo, el 3 de abril, que aquellas versiones que aseguran que el presupuesto del Municipio queda comprometido en su mayoría con las obligaciones del Metro son falsas.

El Burgomaestre aseveró que los créditos del Metro se adquirieron en condiciones ventajosas y a plazos muy largos. Aclaró que sumadas todas las deudas del Municipio, en el año más difícil, las obligaciones crediticias no superarán el 13% del total del presupuesto y que la Ley permite al Municipio endeudarse hasta en un 25%, por lo que la cifra actual queda muy por debajo. La Ley permite el endeudamiento tomando en cuenta dos parámetros. El primero es el que cita el Alcalde, y que se refiere al pago anual que se hace por motivo de deudas.

Por ejemplo, en el 2019, el presupuesto (sin lo destinado al Metro) se acerca a USD 800 millones, de los cuales 91 millones se asignarán al pago de deudas, lo que representa un 11% de sus ingresos. El otro parámetro tiene que ver con el límite de deuda general que el Municipio puede adquirir. La Ley dice que puede endeudarse hasta el 200% de su presupuesto. En este año, el Municipio está endeudado en USD 1 200 millones, que representa un 188%. Eduardo del Pozo, miembro de la Comisión de Presupuesto del Concejo, explica que este segundo parámetro es el que limita la capacidad de endeudamiento del Municipio. Y aclara que toda gran obra requiere endeudamiento, por lo tanto, la próxima administración municipal estará limitada.

“Del presupuesto, unos 180 millones se van al pago del personal, 200 millones a las empresas públicas, 100 millones a la operación, 84 millones a la deuda y entre 80 y 100 millones a obra pública”. Con él coincide Marco Ponce, presidente de la Comisión de Presupuesto. Sostiene que a medida que se vayan terminando los períodos de gracia, la ciudad deberá ir desembolsando los recursos que le prestaron para construir el Metro. Admite que hay ventajas en el financiamiento. Algunos de los préstamos -dice- se empezarán a pagar a los tres años; otros, a los 10. Y son a largo plazo. Sin embargo, van a haber años en que los pagos a los prestamistas coincidan.

Este 2019 el Municipio cuenta con un presupuesto prorrogado, es decir, uno similar al del año pasado, porque este año asume una nueva Alcaldía. El alcalde electo Jorge Yunda sabe que su administración deberá pagar parte de los préstamos que se adquirieron para construir el Metro. En una entrevista radial aseguró que de lo que ha hablado con Rodas hay un nivel de endeudamiento que estaría dentro de los cánones normales del Municipio y que habría también una posibilidad dentro de lo legal para seguir buscando financiamiento.

Yunda reconoce que no recibe la administración con dinero para hacer grandes obras, pero advirtió que él conoce el manejo de empresas y revisará que no haya despilfarro de recursos y trabajará con la empresa privada. “Tenemos que ser creativos para manejar de manera eficiente los recursos”, dijo el próximo Alcalde. Luz Elena Coloma, concejala electa, discrepa con la lectura de Rodas y explica que el presupuesto del Municipio será limitado, por lo que considera importante realizar ciertos ajustes a la estructura burocrática.

Es clave -dice- apelar por posibilidades de concesionar servicios como la basura y realizar alianzas público-privadas. Para Jaime Carrera, analista económico, que las tasas de interés sean bajas y los créditos sean a largo plazo es una ventaja. Lo que el Mu­nicipio debe hacer es fortalecer la recaudación interna y no depender de la transferencia del Estado. Además, debería hacer un cambio de las empresas que absorben mucho dinero. “Se debe recaudar mejor por un lado, cobrar a los que no pagan y revisar algunos casos de impuestos que pueden variar”.

Fuente: El Comercio

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