Dormir poco no solo afecta a la energía con la que se afronta el día siguiente, sino que cada vez más estudios respaldan la idea de que también tiene consecuencias a largo plazo. En concreto, dormir menos de cinco horas diarias podría estar relacionado con el aumento del riesgo de padecer hasta 37 enfermedades, según un nuevo estudio de la Universidad Médica Capital de China.
Así pues, este estudio demostró que, mientras que dormir cinco horas o menos se asocia con el padecimiento de hasta 37 afecciones, aumentar el tiempo de sueño a un periodo de 6 a 8 horas reducía en gran medida esta problemática. No obstante, al tratarse de un estudio observacional, no se puede establecer que los patrones de sueño causen directamente el riesgo de enfermedad.
«Los hallazgos aportan evidencia adicional que respalda el papel de dormir entre 6 y 8 horas como medida de protección para la salud de los adultos de mediana edad y mayores, probablemente debido a una distribución más favorable de las fases del sueño», aseguran los autores.
En el nuevo estudio, los investigadores analizaron datos de un poco más de 95.000 participantes del biobanco del Reino Unido, realizaron un seguimiento de los participantes durante una mediana de 8,9 años, y se dispuso de sus historiales médicos para analizar posibles asociaciones con más de 1.000 enfermedades.
Un mayor sueño rem (por rango intercuartil, 47,6 minutos) se asoció con un menor riesgo de 83 enfermedades, incluyendo insuficiencia cardíaca, demencia y enfermedad de parkinson, mientras que un mayor sueño profundo se relacionó con un menor riesgo de 7 afecciones, incluyendo diabetes tipo 2 y trastorno depresivo mayor. Una mayor irregularidad del sueño y vigilia después del inicio del sueño se relacionaron con un mayor riesgo de varias afecciones, incluyendo ansiedad y trastornos por consumo de sustancias.