‘Lesedi La Rona’, el diamante más grande del mundo

La joyería Graff de Londres ha comprado la gema por 59.5 millones de euros. Por su forma, de talla esmeralda cuadrado, es el más grande del mundo; por su claridad de color, el que tiene un grado más alto del mundo; por su peso en bruto, es el mayor hallado en los últimos cien años, y el tercero en la historia.

En la joyería Graff de Londres tiran cohetes al presentar al mundo el diamante Lesedi La Rona, que a partir de ahora se llamará Graff Lesedi La Rona, por el que han pagado 53 millones de dólares (59.5 millones de euros), y la han registrado en el GIA (Gemological Institute of America), que viene a ser la autoridad en este selecto sector de las piedras preciosas. Por su forma, de talla esmeralda cuadrado, es el más grande del mundo; por su claridad de color, el que tiene un grado más alto del mundo; por su peso en bruto, es el mayor hallado en los últimos cien años, y el tercero en la historia.

En bruto pesaba 1.109 quilates (221.8 gramos) y cortado y pulido pesa 302.37 quilates (60.47 gramos). De él han salido otros 66 diamantes o satélites que van de uno a 26 quilates. La piedra preciosa fue hallada en las minas Lucara Karowe, de Botsuana (África), y bautizada con el nombre Lesedi La Rona (Nuestra Luz, en la lengua oficial del país africano) antes de ser adquirida por Laurence Graff, presidente de la red de joyerías, dirigida a día de hoy por su hijo, Francois. La marca Graff tiene 50 tiendas ubicadas en los lugares de mayor poder adquisitivo del mundo.

El Graff Lesedi La Rona ha requerido la participación de los gemólogos más adiestrados del sector para convertirse en lo que es. Año y medio de estudio y centenares de horas en tallarlo y pulirlo, extrayendo todas las impurezas del puro cristal y la más mínima sombra de una raya o punto contaminadores.

Laurence Graff, a sus 80 años de edad, continúa con el insaciable apetito de conseguir los diamantes más raros del mundo. «Mi historia de amor con los diamantes es de toda la vida, y darle forma al Graff Lesedi La Rona ha sido un honor porque este diamante, nuestro diamante, trasciende las palabras». La historia de Laurence, en cambio, puede contarse con palabras, y es la historia del éxito personal.

Nacido en el humilde East End de Londres en 1938 (se libró, por pañales, de la guerra, pero no de la postguerra), entró a trabajar de aprendiz a los 14 años, con el certificado escolar raso, en Hatton Gardens, la calle de los joyeros de Londres. Los diamantes eran su trabajo en lugar del consumo doméstico. En 1960, con 22 años, abrió su primera tienda en Londres y a partir de ahí ha ido sumando hasta 50 en puntos estratégicos. En Londres, su ciudad original, la sede está en Mayfair, el barrio de lujo, aunque mantiene vínculos con Hatton Gardens donde empezó su sueño del que todavía no ha despertado porque anda en busca del diamante más grande y más puro que nunca se ha visto.

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