¿La primera economía del mundo seguirá de fiesta en 2019?

A simple vista, Estados Unidos parece estar en su mejor momento (económico) al cierre de 2018, pero el futuro viene cargado de incertidumbres.

El crecimiento será de alrededor del 3% en 2018, el mejor desempeño desde la crisis financiera hace 10 años, en particular, gracias a los masivos recortes de impuestos implementados por la administración de Donald Trump. Además, el país tiene pleno empleo, con una tasa de desocupación de menos del 4%, y los precios siguen siendo buenos.

Pero esta economía ideal, ni demasiado caliente ni demasiado fría, comienza a mostrar fragilidad y 2019 viene con gran cantidad de incertidumbres.

El comercio con el gran socio chino está en plena desaceleración, con un crecimiento esperado de solo 6,2% para el año próximo, según el FMI. Además, las tasas de interés y -al otro lado del Atlántico- el Brexit, las protestas de los chalecos amarillos en Francia e Italia, encienden alarmas de que podría acercarse el fin de la fiesta en Estados Unidos.

Trump, jefe de la guerra comercial

Las hostilidades comerciales que impulsa la Casa Blanca representan un riesgo real para el crecimiento de Estados Unidos, y más allá de ese país. Según el FMI, el PIB mundial podría reducirse en un 0,75% debido al aumento de las tensiones.

Washington lanzó la guerra arancelaria que se ha extendido desde hace meses con el objetivo de equilibrar el comercio, y especialmente contra las prácticas de Pekín, al que acusa de robo de patentes, transferencias forzadas de tecnología y espionaje industrial.

La tregua de 90 días acordada entre Pekín y Washington no ha resultado convincente y el impacto en la economía es real, sin que el déficit comercial -sobre el que Trump mide el éxito de su política- se esté reduciendo.

Tomado de AFP

 

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