Inyección intracardíaca: ¿en qué consiste?

La inyección intracardíaca es una vía de administración de fármacos reservada exclusivamente para emergencias. Se entiende como emergencia cualquier situación que suponga un riesgo eminente o potencial de muerte de la persona. En estos casos, puede administrarse medicación de manera intravascular. Así, el medicamento pasa directamente a la sangre y actúa de manera inmediata.

La situación donde más frecuentemente se utiliza esta inyección es el caso de la parada cardíaca. Es muy eficaz porque se salta la fase de absorción del medicamento, es decir, todo lo que se introduce directamente actúa. No hay un período intermedio de absorción. De este modo el 100 % de la dosis administrada es útil.

Además, al omitir este paso no hay variabilidad entre pacientes de la misma edad y tamaño. Esto permite calcular la cantidad adecuada que hay que introducir de manera rápida y precisa, lo cual es muy útil en este tipo de situaciones donde el paciente está inconsciente y apenas podemos extraer información de utilidad al interaccionar con él.

¿Cómo se realiza la inyección intracardíaca?

Recreación del corazón

El primer paso a la hora de realizar esta técnica es preparar una aguja estéril de 10 cm de largo por lo menos. Es importante que sea una aguja de estas dimensiones y no de menor tamaño porque tiene que llegar directamente al corazón.

Una vez tengamos la aguja, la cargamos con la dosis que deseamos administrar. A continuación, se procede a hacer una palpación de los espacios intercostales del paciente. El espacio intercostal es la región comprendida entre una costilla y otra. Generalmente es fácil localizarlo pero si el paciente es obeso esta fase se complica puesto que es muy difícil separarlos con claridad.

Cuando hayamos localizado el cuarto espacio intercostal izquierdo, es decir, la región entre la cuarta y la quinta costilla, seguimos la línea que lo une imaginariamente con el esternón en su borde izquierdo. Esa es la localización más aproximada que se puede hacer del corazón.

Por último, se introduce la jeringuilla en el espacio delimitado y liberamos el bolo con la medicación. A pesar de las dificultades técnicas, el fármaco llega al miocardio y permite restaurar la actividad cardíaca en caso de parada inminente.

¿Cuál es el momento adecuado para emplear esta técnica?

Paciente urgencias. inyección intracardíaca

No se recomienda usar la inyección intracardíaca durante el masaje cardíaco. Es preferible practicar las técnicas de reanimación cardiopulmonar y por separado la inyección para que la medicación pueda acceder por completo al miocardio. De este modo se reduce la isquemia cardíaca.

La isquemia es el proceso que sufren las células cuando mueren porque no llega la sangre para nutrirlas. Este proceso está presente en muchas patologías cardíacas, pero la enfermedad más destaca es el infarto de miocardio.

Cuando una persona está en parada cardíaca, el corazón deja de bombear sangre al resto del cuerpo y se inicia el proceso de isquemia. Es entonces cuando se debe realizar la inyección intracardíaca para revertir el proceso y restaurar el aporte sanguíneo y la función contráctil.

Por último cabe señalar que esta técnica solo puede ser practicada por profesionales médicos que tengan experiencia en situaciones de urgencia vital.

 

 

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