Infantes se exponen a peligros de salud por el aire contaminado en Mongolia

Mongolia es conocida por sus estepas interminables, sus lagos y sus nómadas. Un paisaje de postal que en invierno desaparece bajo la espesa niebla tóxica que cubre la capital y pone en peligro la salud de miles de niños.

Ulán Bator, donde viven casi la mitad de los 3 millones de habitantes del país, es una de las ciudades más contaminadas del mundo, a raíz del uso extendido del carbón para las estufas.

La mayoría de los habitantes de Ulán Bator vive en barrios precarios en la periferia, en las tradicionales carpas -yurtas- sin agua corriente ni sistemas cloacales.

En este país enclavado entre Rusia y China en el continente asiático, el aire contaminado provoca un verdadero éxodo desde la capital.

Los expertos advierten que la contaminación es desastrosa para los niños, hasta el punto de retrasar su desarrollo o provocarles enfermedades crónicas. En el invierno, los hospitales están abarrotados.

 

Fuente: El Universo