Gobierno prevé que en 45 días tendrá los primeros acuerdos

El auditorio del Centro de Convenciones del Parque Bicentenario, en el norte de Quito, se llenó de estudiantes, trabajadores, maestros, empresarios, legisladores, campesinos, representantes de las diversidades sexuales y funcionarios que participaron en la presentación del Gran Acuerdo Nacional.

El acuerdo nace del diálogo convocado por Lenín Moreno, presidente de la República, al inicio de sus funciones, en 2017.

Esta es la primera vez que un gobierno consolida e invita a sectores de la sociedad a construir una agenda de desarrollo social, económico y político de Ecuador, enfocada hacia 2030. Con el acuerdo, el Gobierno pretende generar mecanismos democráticos, participativos e inclusivos para la gobernabilidad del país.

La Vicepresidencia es el organismo encargado de dirigir el proceso. El segundo mandatario, Otto Sonnenholzner, indicó que el país requiere de acuerdos como sociedad y dejar de lado los intereses individuales. “Todos tenemos el mismo concepto de destino de país: equidad, justicia y prosperidad. Todos compartimos esa idea, solo debemos ponernos de acuerdo en el camino”.

El programa tiene siete ejes temáticos: democracia y reforma institucional; seguridad ciudadana; no violencia y previsión de adicciones; seguridad social; educación; cambio climático; competitividad, empleo e innovación.

Sonnenholzner dijo que acuerdo significa ceder posiciones para llegar a consensos mínimos. “Si nos radicalizamos no llegamos a ninguna parte, hay que razonar en función de que ganamos todos y el país”.

La estructura para el diálogo estará dirigida por un grupo promotor o de iniciativa, mesas temáticas, una secretaría general, una comisión de relatoría y comités locales.

El Gobierno prevé que en 45 días tendrá los primeros acuerdos. El Jefe de Estado hizo hincapié en que la riqueza del país es la diversidad y que desde este espacio se pueden generar acuerdos, que significa crear compromisos.

Moreno mencionó que, cuando llegó a la Presidencia, encontró un país confrontado, con un pensamiento único que generaba adversarios. “Creí que era necesario reconciliar al Ecuador, ya no podíamos estar confrontados y creernos dueños de la verdad absoluta, que es una falsedad inmensa”. Enfatizó que no existe una experiencia mejor que disfrutar de la diversidad que tiene el país, como en música, vestimenta, color de piel, de clima, fauna, flora y, sobre todo, de las formas de pensar.

Para el Primer Mandatario, el consenso con la gente, escuchando y respetando el criterio del otro es lo que se aproxima a la verdad.

“Ahora viene otra etapa, porque del diálogo vienen las ideas, pero es en el acuerdo donde se crean compromisos”. De allí que el Presidente invitó a la ciudadanía a participar en este proceso, incluso aclaró que otros temas se podrán incluir en las mesas de trabajo, uno de ellos es el emprendimiento.

“La mano está tendida para todos, el acuerdo es para ahora”.

Diario El Telégrafo