El deporte se consolida como un espacio de formación e integración para niños y jóvenes de distintos sectores de Guayaquil. Con la entrega de la indumentaria deportiva, los integrantes de las cinco escuelas municipales de futsal cuentan ahora con los implementos necesarios para continuar con sus entrenamientos y participar en las próximas actividades del programa.
Estas escuelas buscan acercar el deporte a los barrios y generar espacios de participación para la niñez y adolescencia. Además del entrenamiento en fútbol sala, los participantes fortalecen valores como la disciplina, el respeto, la convivencia y el trabajo en equipo, mientras utilizan su tiempo libre en actividades deportivas.
Con las cinco sedes completamente equipadas, el programa municipal entra ahora en una nueva etapa. El director de Deportes, Carlos Morán, informó que se desarrollarán torneos internos en cada una de las escuelas y, posteriormente, competencias entre las diferentes sedes.

Esta fase permitirá que los participantes pongan en práctica lo aprendido durante sus entrenamientos y tengan nuevas oportunidades para desarrollar sus habilidades deportivas dentro de un ambiente de competencia y convivencia.
Para los jóvenes, la entrega de los uniformes también representa un elemento de identidad y pertenencia. Reik Caicedo, integrante de la escuela municipal de Cisne 1, destacó la importancia de incentivar la práctica deportiva entre las nuevas generaciones y generar alternativas que contribuyan a su formación.
El programa busca consolidar estos espacios como puntos de encuentro para que niños, niñas y jóvenes puedan desarrollar sus capacidades, fortalecer vínculos y proyectarse a través del deporte.
Con esta última entrega, las cinco escuelas municipales de futsal completan la dotación para sus 600 beneficiarios y avanzan hacia una nueva etapa marcada por los torneos, la competencia y la formación de nuevos talentos deportivos en Guayaquil.