Tres instituciones educativas de Carchi, Pastaza y Morona Santiago incorporarán sistemas de energía solar como parte de una iniciativa que busca mejorar las condiciones de aprendizaje en comunidades alejadas del país.
El proyecto está dirigido a planteles del Sistema de Educación Intercultural Bilingüe y la Etnoeducación, donde se instalarán sistemas fotovoltaicos capaces de generar electricidad a partir de la radiación solar. La implementación permitirá incorporar una fuente de energía limpia y sostenible para apoyar el desarrollo de las actividades educativas.
La iniciativa es impulsada de manera conjunta por el Instituto de Investigación Geológico y Energético (IIGE) y la Secretaría de Educación Intercultural Bilingüe y la Etnoeducación (SEIBE). El objetivo es atender las necesidades de instituciones ubicadas en sectores donde las condiciones geográficas y la distancia pueden dificultar el acceso a determinados servicios.
Con la incorporación de los sistemas fotovoltaicos se busca fortalecer los espacios en los que estudiantes y docentes desarrollan sus actividades académicas. La generación de energía solar permitirá contar con una alternativa energética adaptada a las características de estas comunidades y contribuirá a mejorar las condiciones de los entornos educativos.

El proyecto cuenta además con el financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), como parte del respaldo de la cooperación internacional a iniciativas relacionadas con el acceso a energías renovables y el fortalecimiento de comunidades educativas.
Las labores de instalación están previstas para comenzar en octubre de 2026 y tendrán un plazo estimado de 60 días. Durante este periodo se ejecutarán los trabajos necesarios para instalar y poner en funcionamiento los sistemas solares en las tres instituciones seleccionadas.
La iniciativa también busca promover el uso de energías renovables dentro de los espacios educativos del Ecuador, especialmente en comunidades interculturales donde las características territoriales representan un desafío para la provisión de servicios.
De esta manera, el proyecto articula educación, energía renovable y cooperación internacional para fortalecer las condiciones de estudiantes, docentes y familias de Carchi, Pastaza y Morona Santiago. La expectativa es que los sistemas fotovoltaicos contribuyan a generar entornos educativos más sostenibles y adecuados para las comunidades beneficiarias.