Decapitaron a un policía en Filipinas

Militantes islamistas decapitaron a un jefe de la policía y retuvieron a varios rehenes, incluido un cura, en el sur de Filipinas, donde el presidente Rodrigo Duterte impuso una ley marcial para frenar a los islamistas que pretende extender al conjunto del país.

“El jefe de la policía de Malabang fue detenido cuando volvía a su casa en un control operado por terroristas y creo que le decapitaron en el lugar directamente” , declaró el presidente para justificar la ley marcial impuesta en el sur de Filipinas.

Rodrigo Duterte precisó el miércoles 24 de mayo que podría declarar el régimen de excepción “en todo el país para proteger a la población” . El jefe del Estado impuso la ley marcial el martes 23 por la noche en la región de Mindanao, cuando combatiente que juraron lealtad a la organización yihadista Estado Islámico (EI) se enfrentaron a las fuerzas de seguridad e incendiaron edificios en la localidad de Marawi.

El presidente advirtió que la implantación del régimen de excepción recordaría a los tiempos de la dictadura.

Diario El Comercio