La economía ecuatoriana muestra señales de mayor actividad durante 2026, impulsada principalmente por el comportamiento de las ventas, el comercio, la manufactura y las actividades de petróleo y minas. En este contexto, el Banco Central del Ecuador elevó su previsión de crecimiento para este año y ahora estima que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 2,7 %, frente al 2,5 % proyectado en abril.
Uno de los indicadores que permite observar el movimiento de la economía es el comportamiento de las ventas. Según datos citados en un análisis publicado por El Universo, las ventas registradas mediante comprobantes electrónicos alcanzaron los USD 25.725 millones en agosto de 2026, lo que representa un incremento del 19,1 % frente al mismo mes de 2025.
Entre enero y junio, las ventas acumuladas llegaron a aproximadamente USD 137.000 millones, con un crecimiento interanual del 10,1 %. Este comportamiento refleja un mayor movimiento comercial y permite identificar algunas de las actividades que están aportando al desempeño de la economía nacional.
El comercio se mantiene entre los sectores vinculados a esta dinámica. El incremento de las ventas evidencia un mayor movimiento de bienes y servicios dentro del mercado nacional, mientras que las perspectivas de consumo también apuntan a una mayor actividad. El Banco Central estima que el consumo de los hogares crecerá 3,3 % durante 2026, mientras que el crédito al sector privado aumentaría 10,9 %.
Estas cifras pueden favorecer una mayor capacidad de compra y financiamiento tanto para hogares como para empresas, aunque su impacto dependerá de la evolución de la actividad económica durante los próximos meses.

Otro de los sectores que registra un comportamiento destacado es la manufactura. De acuerdo con los datos más recientes del Banco Central, esta actividad presentó un crecimiento interanual del 10,4 % en julio de 2026, dentro del Indicador Mensual de Actividad Económica.
En junio, la manufactura también había registrado un crecimiento interanual del 4,2 %. Su evolución tiene incidencia en otras áreas de la economía debido a los vínculos que mantiene con las cadenas de producción, transporte, comercialización y generación de empleo.
El sector de petróleo y minas también aparece entre las actividades que explican parte del comportamiento económico registrado durante el año. En julio, esta actividad conjunta presentó un crecimiento interanual del 102 % y aportó 4,1 puntos porcentuales al resultado mensual.
Sin embargo, esta cifra corresponde al agregado estadístico de petróleo y minas y no debe interpretarse exclusivamente como un crecimiento de la minería metálica. El resultado también está influido por la recuperación de la actividad petrolera, por lo que las estadísticas oficiales requieren diferenciar ambos componentes al analizar su aporte a la economía.
El panorama general también muestra una recuperación de la actividad productiva. Durante el segundo trimestre de 2026, el PIB ecuatoriano registró un crecimiento interanual del 2,1 %, mientras que 15 de las 20 industrias analizadas por el Banco Central presentaron resultados positivos.
Entre enero y julio, además, el Indicador Mensual de Actividad Económica acumuló un crecimiento del 2,9 %. Para el conjunto de 2026, el Banco Central proyecta también un aumento del 3,8 % en las exportaciones de bienes y servicios y del 5,8 % en la formación bruta de capital fijo, indicador que mide la inversión en activos productivos.
A pesar de estas perspectivas, existen factores que podrían modificar el desempeño de la economía. Entre ellos está el fenómeno de El Niño, cuyos posibles efectos fueron incorporados por el Banco Central en escenarios técnicos para 2027.
Frente a su escenario base, la entidad estima que un escenario moderado de El Niño podría restar 0,5 puntos porcentuales al crecimiento económico de 2027, mientras que un escenario fuerte podría reducirlo en 1,4 puntos porcentuales.
El Banco Central aclara que estos escenarios no constituyen una predicción sobre la ocurrencia o intensidad del fenómeno, sino un ejercicio técnico diseñado para medir la sensibilidad de la economía ante distintos niveles de impacto climático.
Con este escenario, Ecuador encara el cierre de 2026 con una previsión de crecimiento del PIB de 2,7 %. El comportamiento del comercio y las ventas, junto con el repunte de la manufactura, la evolución de las actividades de petróleo y minas, el consumo, la inversión y las exportaciones, serán algunos de los factores que marcarán el desempeño de la economía ecuatoriana durante los próximos meses.