Ahorro en pareja, un reto por partida doble

La mejor manera de crecer financieramente en pareja es manteniendo altos niveles de ahorro y realizando inversiones apropiadas, coinciden los expertos. Adriana Simbaña es secretaria de una agencia de contabilidad al norte de Quito. Hace un año decidió unirse con Sergio Chimbo en un departamento en el sector de Calderón. Antes de convivir acordaron que se turnarían el pago de los gastos pasando un mes. Al principio las cosas iban bien. Cada uno cumplió el acuerdo, pero luego de ocho meses Adriana se dio cuenta de que cuando le llegaba su turno de pagar, el monto era cada vez mayor. “Yo gano $ 780 y él más de $ 900. La mayoría de mi plata se me va en un préstamo para un carro, por eso traté de ahorrar al máximo, pero mi novio no me ayudó. Cuando era mi mes de turno, terminaba pagando casi $ 400”. La joven contó que analizó las facturas y se dio cuenta de que Sergio, después de cancelar el mes que le correspondía no controlaba el uso de la luz, el agua, el gas. Además compraba cosas caras en los supermercados. “No ahorraba para nada. Se daba lujos pasando un mes”. Adriana habló con Sergio y llegaron a un nuevo acuerdo. “Ahora juntamos las facturas, las sumamos y salga el valor que salga, ponemos a medias. Así, mi novio ya se volvió más considerado con los gastos”.

Y es que un manejo adecuado de las finanzas en pareja implica una serie de responsabilidades, pero evita conflictos económicos en la relación y ayuda a alcanzar metas conjuntas. Belén Luzón, jefa de negocios de la Cooperativa Andalucía, recomienda elaborar un presupuesto mensual. “Es imprescindible que exista honestidad en el aspecto financiero, conocer cuánto pueden gastar mes a mes, así como saber de cuánto disponen, lo que les permitirá gestionar mejor el dinero en común para solventar gastos conjuntos”. Para el asesor financiero Jorge Cadena- quien maneja un programa para parejas que van a vivir juntas- «cuando el hambre entra por la puerta, el amor se va por la ventana». Explica que ha visto novios y recién casados con problemas económicos al poco tiempo de convivencia. «Lastimosamente, el problema financiero es la primera causa para la disolución de las parejas”, acota. Cadena sostiene que la clave está en entender que no se trata de quién aporte más, sino de una economía de dos.

«La recomendación inicial es que cuando se vive en pareja hay que abrir una cuenta conjunta para manejar la economía de la casa. Las economías individuales, es decir ‘yo gano $ 1.000 y tu $ 2.000, entonces tú pagas más gastos que yo’ es un error financiero”, alerta. Para Luzón, de Cooperativa Andalucía, es importante establecer metas como la compra de una casa, un auto, estudios viajes. Y una vez definido asignar un porcentaje para el ahorro como un aspecto fundamental del presupuesto del hogar. De allí que recomienda poner en práctica la estrategia del 50/20/30, que consiste en: El 50% de los sueldos se debe dedicar a gastos prioritarios; un 20% del dinero al ahorro y, por último, 30% a gastos personales.

¿Quién debe manejar la cuenta? La mejor manera de crecer financieramente en pareja es manteniendo altos niveles de ahorro y realizando inversiones apropiadas, coinciden los expertos. Pero es importante definir quién de los dos será el responsable de la cuenta. En una cuenta mancomunada, señala la experta de Cooperativa Andalucía, es necesario rastrear y controlar los gastos, así como estar pendiente de cuánto ingresa y el uso que se le está dando. Al ser una tarea compleja es recomendable que el encargado sea el más organizado de los dos, sostiene. El asesor financiero Jorge Cadena, en cambio, considera que la administración de la cuenta debe ser de ambos. “Cada mes o quince días la pareja tiene que sentarse a hacer cuentas como si fuera una empresa, tener una sola contabilidad de esa sociedad familiar”. Arriendo en pareja ahorra el 50% de los gastos A propósito del Día del Amor, Properati, una compañía especializada en bienes raíces que hace poco llegó al Ecuador, presentó un análisis que muestra que si una pareja decide arrendar una propiedad de dos o tres dormitorios, el ahorro puede llegar casi al 50%. El estudio de la empresa se enfocó en Quito, Guayaquil, Cuenca y Samborondón. En las cuatro ciudades la tendencia es la misma: arrendar dos suites, es decir vivir por separado, resulta la opción más cara.

 

Diario EL TELÉGRAFO

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