El aeropuerto Los Perales, ubicado en el cantón San Vicente, Manabí, avanza hacia un proceso de rehabilitación con el objetivo de recuperar su capacidad operativa y contar con una infraestructura de apoyo ante posibles emergencias relacionadas con el fenómeno de El Niño. La recuperación de esta terminal busca fortalecer la atención y movilidad en el norte de la provincia.
La importancia del aeropuerto quedó demostrada durante el fenómeno de El Niño de 1997-1998, cuando varias carreteras de la zona quedaron interrumpidas y diferentes poblaciones enfrentaron dificultades para movilizarse y recibir productos básicos. En aquella emergencia, la terminal permitió trasladar alimentos, combustible, gas y medicamentos, además de facilitar la evacuación de personas.

El proyecto contempla un presupuesto referencial de USD 1.020.576,40, de acuerdo con un documento de la Dirección General de Aviación Civil que otorgó un aval técnico institucional factible para la rehabilitación. La propuesta ha sido gestionada con la participación de autoridades nacionales y locales, la Prefectura de Manabí, la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí y representantes de varios cantones de la provincia.
Los trabajos previstos incluyen la intervención de la pista de aterrizaje, plataforma, edificio terminal y hangar de bomberos, además de franjas de seguridad, cerramiento perimetral, señalización horizontal y vertical, equipamiento e instrumentación. La rehabilitación busca que el aeropuerto pueda funcionar como una alternativa para el traslado de ayuda humanitaria, equipos de emergencia y pacientes si eventuales afectaciones climáticas interrumpen las vías terrestres.
Los Perales fue construido e inaugurado en 1950 y posteriormente ampliado durante la administración de Sixto Durán-Ballén. La terminal mantuvo operaciones hasta 1998 y actualmente cuenta con una pista de 2.590 metros de longitud por 30 metros de ancho, dimensiones que permiten recibir aeronaves de gran tamaño. La recuperación de esta infraestructura vuelve a tomar relevancia ante el escenario de El Niño y la necesidad de mantener alternativas de conectividad para el norte de Manabí.