Quito refuerza los controles ante las quemas a cielo abierto. Gustavo Chiriboga, supervisor de la Agencia Metropolitana de Control (AMC), informó que, del total de infractores registrados, 272 fueron detectados en flagrancia, mientras que 44 casos fueron reportados por el Cuerpo de Bomberos de Quito tras la elaboración de informes técnicos. Además, 11 personas están siendo procesadas luego de la presentación de las respectivas denuncias.
La mayor cantidad de casos se concentra en las administraciones zonales de Tumbaco, Los Chillos y La Delicia. Ante estas infracciones, se inicia un procedimiento sancionador administrativo. Una vez notificado, el presunto infractor tiene 10 días para presentar su respuesta y posteriormente puede exponer sus argumentos finales. Concluida esta etapa, el expediente pasa a la autoridad competente para su resolución.

Las acciones preventivas y de control continúan activas, pese a la presencia de lluvias en la capital. Los operativos se mantienen en zonas urbano-forestales, quebradas, laderas, áreas de protección ecológica y sectores con vegetación seca o antecedentes de emergencias. En coordinación con el Cuerpo de Bomberos de Quito, se mantienen tres patrullas en zonas de riesgo, conformadas por bomberos, agentes de control e instructores de la AMC.
Las sanciones dependen del tipo de infracción. Incinerar basura, papeles o envases a cielo abierto puede generar una multa de USD 241, mientras que las infracciones relacionadas con el manejo integral del fuego pueden alcanzar valores de USD 482 hasta USD 36.150, de acuerdo con la conducta cometida, el riesgo generado y sus consecuencias.
Las autoridades recuerdan que quemar basura, maleza o residuos puede provocar incendios de rápida propagación, especialmente cuando existen condiciones favorables para el fuego. Por ello, se solicita a la ciudadanía reportar cualquier quema a cielo abierto al 911 y contribuir con la prevención de emergencias que puedan afectar a las personas, comunidades y áreas naturales.