
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, instó al G20 a acelerar la implementación de un «marco común» para reestructurar la deuda de los países pobres.
Los países ricos del G20 lanzaron el año pasado, tras el comienzo de la pandemia, la Iniciativa de suspensión del servicio de la deuda (DSSI) para las naciones más pobres, que luego extendieron hasta fines de 2021.
Además, en noviembre de 2020 crearon un «marco común» destinado a reestructurar o incluso cancelar la deuda de los países que lo solicitaran.
No obstante, por el momento, los acreedores privados, especialmente los chinos, ralentizan su implementación.
«Debemos acelerar la implementación del marco común del G20», dijo Georgieva en un blog publicado este miércoles antes de la reunión del grupo de las naciones más industrializadas el fin de semana en Roma.
La jefa del FMI indicó que es fundamental «aclarar» cómo se utilizará este marco y «alentar» a los países deudores a que lo soliciten «tan pronto como haya signos claros de agravamiento del sobreendeudamiento».
«El compromiso temprano con todos los acreedores, incluyendo el sector privado, y los plazos más rápidos para la liquidación de deudas marcarán una diferencia en el papel y el atractivo del marco común», señaló Georgieva.