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viernes, junio 25, 2021

Comunidades en Ecuador solicitan mayor intervención estatal para regular la exportación de balsa

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TOMADO DE LA BBC MUNDO

Pablo Balarezo, vocero de la  Fundación Pachamama señala que la demanda de madera de  balsa ecuatoriana por parte de los mercados Chinos genera impactos negativos pese a que existan beneficios económicos.

Ricardo Ortiz, exportador de madera de balsa en Ecuador, señala que esta nación exporta el 75% del total de esta madera en todo el planeta. China, Estados Unidos y Europa son los principales compradores.

«Con tanto boom, la balsa se ha explotado sin la técnica que requiere. Se ha desperdiciado madera y por accidente y desconocimiento se han talado otros árboles que sí son críticos», dice Balarezo.

Muchas de las zonas de balsa son hábitat de animales protegidos como el jaguar, tortugas, diversas especies de aves y otros mamíferos.

«Al talarla sin control amenazas hábitats muy delicados. El ecosistema de Pastaza es uno de los más ricos y conservados del Ecuador. Estamos jugando con fuego», explica Balarezo.

La fiebre de la balsa ha generado conflictos y divisiones entre las comunidades indígenas que pueblan la cuenca del largo río Pastaza.

El negocio ha traído dinero, «y muchas comunidades indígenas muy pobres, dueñas del territorio, lo están aprovechando», dice Ortiz, el negociante de madera.

Pero los billetes «corrompen» y algunos los están usando de «mala manera», generando problemas de drogadicción, alcoholismo y «descomposición« social.

«Muchos jóvenes indígenas, con el nuevo dinero de la balsa, se están yendo a las ciudades a gastárselo en fiesta. No es que el capital de la extracción se esté usando con buen fondo social», denuncia por su parte Andrés Tapia, del equipo de comunicación de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae).

No es eso, sin embargo, lo que más le preocupa.

«Nuestra principal amenaza es la división social. Se generó mucha polarización entre los que querían trabajar por necesidad y los que se oponen al extractivismo. Muchos se pronunciaron en contra y prohibieron que se extrajera, pero otros, a cuenta individual, ignoraron estos pronunciamientos», dice Tapia.

El ministerio del Ambiente y Agua de Ecuador ha realizado operativos para interceptar el desplazamiento y tala ilegal de balsa, pero varias asociaciones opinan que el esfuerzo no ha sido suficiente.

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