Confesión descifra el secuestro de Balda 

El agente de Inteligencia de la Policía Raúl Ch. entregó evidencias que cambian el destino del juicio por el plagio del político ocurrido en Colombia en 2012. Con esas pruebas se involucró en el proceso penal al extitular de la Senain, Pablo Romero, y la investigación pudiera llegar a otras esferas. Ahora el caso está en manos del nuevo Fiscal General del Estado, Edwin Pérez. Una especie de camino de migajas (pistas) dejó el agente de la Inteligencia de la Policía, Raúl Ch., para años después poder descubrir el secuestro del político Fernando Balda, la primera operación encubierta de Ecuador en suelo extranjero que se conoce. Ahora una confesión sirve para que la Fiscalía incluyera al exsecretario Nacional de Inteligencia (Senain), Pablo Romero, en el proceso penal que se lleva a cabo en Ecuador. La fiscal Jimena Mena aseguró que hay indicios de que Romero tendría participación. Por lo menos hay 7 presunciones que encaminan la investigación hasta la Senain, aunque Balda asegura que el camino llegará al expresidente Rafael Correa.

Raúl Ch. durante 15 años se especializó en la Policía. Sus casos preferidos eran de contrainteligencia electrónica y cibernética. Sus acciones no son conocidas hasta inicios de 2012, cuando tuvo la misión de ubicar a Balda en Bogotá (Colombia) para “cambiarlo de ideología”. Balda era un oscuro opositor al gobierno de Rafael Correa y en su contra había una condena por calumnias en contra del exmandatario. Para eludir su detención huyó a Colombia. El primer indicio fue la confesión de Raúl Ch., quien dijo a la Fiscalía que esa misión se la dio la Senain, y que en sus operaciones en el extranjero lo acompañaron 2 agentes de Inteligencia: Jessica F. y Jorge E., quienes le daban apoyo y protección. El agente de Inteligencia no solo se ganó la confianza de Balda, también planeaba en secreto su secuestro. En agosto de 2012 intentaron plagiar a Balda, pero fracasaron y la policía colombiana arrestó a los 3 sospechosos. Los rastros que evidencian que Raúl Ch. hizo esas operaciones ilegales son contundentes.

Él ni siquiera se preocupó por cambiar su nombre para contratar a los secuestradores,  pagar hoteles y los vehículos que se usaron para el delito. Todos los recibos están a su nombre y es una segunda prueba en el caso. El tercer elemento también es casi irrefutable. Existe el registro de $ 60 mil dados a Raúl Ch. con cheques del Banco del Pacífico y suscritos por la funcionaria de la Presidencia, María Donoso. Ese dinero fue dado cuando este agente estaba en Bogotá. La Justicia colombiana tomó esas evidencias y emprendió un juicio contra los 3 policías ecuatorianos que actuaron en su territorio secuestrando a una persona. La situación era complicada y entonces Raúl Ch. pidió  apoyó al exsecretario de Inteligencia Romero y al expresidente Rafael Correa. El agente de Inteligencia se reunió y grabó sus conversaciones con Romero. También envió cartas al exjefe de Estado para evitar su sentencia en la justicia de Colombia. El abogado Diego Chimbo aconsejó a Raúl Ch. que entregara toda esa información y se convirtiera en un colaborador de la Fiscalía.

Eso sucedió y ahora es sustento de la acusación del Ministerio Público. Chimbo también dice que en esos audios se escuchan los nombres  de Correa; del exministro del Interior, José Serrano, y del excomandante de Policía, Fausto Tamayo, hoy detenido por cobrar dinero por los pases de sus policías subalternos. Serrano indicó que no conoció del secuestro de Balda ni de ninguna operación en Colombia. Dijo que solo supo de la deportación que ejecutó el Gobierno colombiano en octubre de 2012. Mientras, Correa en su cuenta de Twitter criticó que Balda se considere un perseguido político. La Senain tenía línea directa con la Presidencia, como lo estipula el Decreto de su creación y la Ley de Seguridad de 2009.  El Secretario General de Inteligencia era uno de los hombres de más confianza del Mandatario, no dependía de otra institución y trabajaba con autonomía. Con las nuevas pruebas, el proceso penal está ahora en manos del Fiscal General y el juicio en la Corte Nacional. Se espera que Raúl Ch. confiese ante un juez quién le ordenó secuestrar a Balda.

por Diario EL TELÉGRAFO